Desde hace años, la gestión de los residuos se ha convertido en uno de los grandes retos para avanzar hacia una economía más sostenible y baja en emisiones. En el actual contexto de emergencia climática, donde cada acción cuenta, reducir la cantidad de residuos que acaban en vertederos o incineradoras es clave para evitar la emisión de gases contaminantes y de efecto invernadero, responsables del calentamiento global y de graves problemas de salud pública.
En este escenario se enmarca la Ley 7/2022, de residuos y suelos contaminados para una economía circular, aprobada a nivel estatal. Esta ley representa un importante cambio de enfoque en la gestión de residuos en España, y busca alinearse con las directivas europeas en materia de economía circular. Entre sus muchas medidas, una de las más destacadas es la introducción del principio de «pago por generación», que establece que quien genere menos residuos y los separe correctamente pagará menos, y quien no lo haga pagará más. En otras palabras: quien contamina, paga; quien recicla, ahorra.
Con el objetivo de aplicar este principio, el Ayuntamiento de Almassora ha puesto en marcha una actualización de la tasa municipal de residuos, que también afecta a los establecimientos comerciales e industriales del municipio. Esta nueva tasa incorpora bonificaciones para aquellas actividades que demuestren una correcta gestión de sus residuos, adaptándose así a las exigencias de la ley y al compromiso colectivo con la sostenibilidad.
Para poder acceder a estas bonificaciones, es necesario que las empresas y entidades se adhieran al Programa de Inspección Técnica de Residuos. Esta adhesión se realizó mediante la firma de una declaración responsable, en la que la entidad se compromete a separar adecuadamente los residuos y a depositarlos en los contenedores correspondientes. Además, se autoriza al Ayuntamiento a realizar visitas o controles periódicos con el fin de verificar que el proceso se está realizando correctamente, y ofrecer acompañamiento si fuera necesario. Esta medida representa una oportunidad para que las empresas no solo contribuyan activamente a la protección del medio ambiente, sino que también reduzcan los costes asociados a la gestión de sus residuos.
Conviene recordar que la tasa de residuos para actividades económicas no es uniforme: varía en función de la tipología de la actividad, la superficie del establecimiento y otros parámetros relevantes. En este sentido, se establecen categorías diferenciadas entre alojamientos, comercios, establecimientos de restauración, locales de espectáculos, espacios industriales y mercantiles, entre otros. El Ayuntamiento informó en febrero que habían registrado 2.570 solicitudes de adhesión a la Inspección Técnica de Residuos, incluido un 15% de las entidades fiscales de la ciudad.

